Carta de Paola Dragnic a Jaime Mañalich: «Hoy eres la vergüenza de Chile»

Hace 12 años Mañalich, conocí tu maldad de cerca. De muy cerca. Pasaban cosas en esa Clínica, que no se podían creer. Las enfermeras me llevaban a un rincón, y me mostraban documentos, me advertían cosas.

Yo sentía estar viviendo algo así como una película, todo parecía mentira. Pero era todo verdad.

Mientras mi padre se iba muriendo, Sofía iba creciendo en mi vientre. Ambos extremos de la vida, marcados por tus mentiras, por tus amenazas.

Me hiciste sufrir maldito Mañalich, como nadie nunca lo ha hecho. Y ahora, llevas un año haciendo sufrir a todo un país.

Hace 12 años comprobé que no tienes escrúpulos para mentir, para falsear cifras, datos. Pero en ese entonces, pocos te conocíamos así.

Han pasado 12 años Mañalich, en los que guardé silencio. Calma, y paz. Porque como periodista, no importa lo que pasamos personalmente y cada mañana, te miraba en tus reportes, conociendo tus gestos, tus ojos, tus manos, todas mentirosas. Y callé igual.

Después de alterar las listas de espera, de ser expulsado del Colegio Médico, volviste a dirigir la salud de todos y todas, y nos haz llevado al despeñadero con tu crueldad déspota, con tus estrategias de desprecio por los pobres, con tus ideas de contagio de rebaño para deshacerte de aquellos que son «un costo».

Ya no soy yo, no es mi padre. Son miles de chilenos y chilenas. Haz hecho sufrir a todo un país.

Hoy eres la vergüenza de Chile en el exterior. Ya no es mi familia, o la de Rebecca Giogliotto, o de Daniela Campos. Ahora son miles de familias las que están pagando el costo de tu soberbia.

Yo por fin siento paz, porque a 12 años de la experiencia más triste y terrorífica que viví, la historia da la razón. Eres y serás siempre un psicópata. Que bueno que nos hemos librado de ti. Que bueno por Chile.

A 12 años vuelvo a agradecer con mucho amor a todas las enfermeras y médicos que saben esta historia y que leen esto. Las que estuvieron ahí, apoyando, con el miedo claro… de perder la pega con la que siempre amenazas a la gente.

Anda a tu Johns Hopkins, a ver si ahora te resulta. Yo iré por un ron.

Paola Dragnic, periodista

 

Publicación autorizada por Paola Dragnic