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El uso de scooters eléctricos se ha consolidado como una alternativa de transporte urbano en la región de O’Higgins. Comunas como Machalí y Rancagua cuentan incluso con sistemas de scooters compartidos, disponibles a través de aplicaciones móviles. Sin embargo, su masificación ha generado preocupación por los riesgos asociados a la seguridad vial y a los accidentes de trayecto que afectan a personas trabajadoras.
¿Por qué preocupa el uso de scooters eléctricos?
Aunque se trata de un medio de transporte sustentable, su uso sin las debidas medidas de protección puede impactar directamente en la seguridad y salud de quienes lo utilizan para desplazarse hacia o desde su trabajo. En ese contexto, el Instituto de Seguridad Laboral (ISL) O’Higgins advirtió que estos desplazamientos pueden constituir accidentes de trayecto, los cuales están contemplados y protegidos por la Ley N°16.744 sobre seguridad laboral.
El organismo llamó a utilizar este medio de transporte de forma responsable, adoptando resguardos adecuados para evitar lesiones y situaciones de riesgo en la vía pública.
¿Qué señaló el ISL sobre el aumento de accidentes?
El director regional del ISL O’Higgins, Guillermo Acuña Muga, manifestó que “el uso de scooters eléctricos llegó para quedarse, pero no puede normalizarse sin medidas de seguridad. Como Instituto de Seguridad Laboral nos preocupa el aumento de accidentes de trayecto asociados a este medio de transporte. Nuestro llamado es casco, respetar las normas de tránsito y conducir de manera responsable. La prevención es una responsabilidad compartida y la seguridad de las y los trabajadores es nuestra prioridad.”
Desde la institución recalcaron que considerar el scooter como medio de traslado laboral implica reconocer la exposición a riesgos durante el trayecto, por lo que la prevención resulta clave.
¿Cuáles son las principales recomendaciones de seguridad?
Entre las medidas entregadas por el ISL se encuentra planificar el trayecto con anticipación para evitar improvisaciones o exceso de velocidad, así como circular por las vías permitidas, priorizando ciclovías y, en su defecto, el costado derecho de la calzada. El uso de la acera debe ser excepcional y a velocidad peatonal.
Asimismo, se recomienda el uso permanente de elementos de protección personal como casco, guantes y vestimenta reflectante. También es fundamental mantenerse visible, especialmente en horarios nocturnos, mediante luces y prendas reflectantes.
El organismo enfatizó la importancia de respetar señaléticas, semáforos y cruces peatonales, conducir de manera defensiva y predecible, evitar distracciones como el uso de audífonos y no manejar bajo los efectos del alcohol o drogas, ya que la Ley de Tránsito prohíbe expresamente estas conductas.
Con estas orientaciones, el ISL O’Higgins busca reducir la ocurrencia de accidentes y reforzar la cultura de prevención en un contexto donde la movilidad urbana continúa transformándose.