Día mundial de la salud digestiva pone énfasis en la microbiota intestinal

Como cada 29 de mayo, la WGO (World Gastroenterology Organization) conmemora el Día Mundial de la Salud Digestiva y este año, la campaña se centra en la importancia de una saludable microbiota intestinal. La Agrupación Chilena de Neurogastroenterología, filial de la Sociedad Chilena de Gastroenterología (SChGE), destacó la relevancia de educar a la población acerca de los beneficios de una alimentación adecuada rica en fibra y alimentos fermentados, así como evitar el consumo indiscriminado de antibióticos, uno de los agentes más desestabilizantes para la comunidad de microorganismos y bacterias que vive en equilibrio en el tracto digestivo.

Según la Médica Claudia Defilippi, presidenta de la Agrupación Chilena de Neurogastroenterología, explica que la alteración de la microbiota está asociada según evidencia científica a enfermedades como colon irritable, enfermedades inflamatorias intestinales (Enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa), obesidad, resistencia a la insulina, enfermedades inmunomediadas como alergias, entre ellas el asma.

“Para mantener un adecuado equilibrio hay alimentos como el yogurt, las ensaladas y frutas y el chucrut, que actúan como factores protectores; sin embargo, la gran preocupación es por el segmento de pacientes que se autoadministra antibióticos, alterando la microbiota por varias semanas. Asimismo, se ha comprobado que la lactancia materna permite traspasar al bebé una flora bacteriana más sana, lo que ayuda a mantener el equilibrio necesario del microbioma intestinal”, añade la especialista.

Avances en las técnicas de secuenciación de DNA y las metodologías de bioinformática han llevado a una revolución en el comprender cuáles son los microorganismos que habitan en el cuerpo humano. Se trata de diversas poblaciones de organismos, pertenecientes a los 3 dominios de la vida (bacterias, arqueas y eukarias) que viven en las distintas partes del organismo, desde el intestino y pulmones, hasta la piel y las mucosas. “En el intestino se estima que viven más de 100 trillones de células bacterianas. Somos más bacterias que humanos. Solo el tamaño del genoma de la microbiota es 150 veces mayor que el ser humano. Hemos evolucionado junto a nuestra microbiota en una relación mutua, delegándole a los microorganismos una serie de funciones relacionadas con la nutrición, la educación del sistema inmunológico y la prevención de infecciones”.

Se pensó por mucho tiempo que el tracto gastrointestinal era estéril antes del nacimiento. Durante el primer año de vida aumenta la riqueza y la complejidad del microbioma gracias al enriquecimiento y la diversificación de la dieta y la exposición al medio ambiente. Ya cerca de los 3 años, el microbioma del niño(a) se asemeja en un 40-60% al microbioma del adulto, mientras que en la adultez el microbioma se mantiene relativamente estable y en los adultos mayores surge un fenotipo proinflamatorio.

Un microbioma sano es reflejo de su riqueza, diversidad y equilibrio entre las comunidades de microorganismos, concediendo un efecto protector a las funciones intestinales. Estos microorganismos facilitan el metabolismo, construyen resiliencia contra infecciones y procesos inflamatorios, generan resistencia al cáncer y autoinmunidad, además de regular los niveles de energía.

Éste y otros temas serán parte del “Curso de Enlace” que organiza la Sociedad Chilena de Gastroenterología, entre los días 15 y 20 de junio. El programa comenzará por un módulo de páncreas, para seguir con hepatología, endoscopía digestiva, neurogastroenterología, enfermedad inflamatoria intestinal, y un módulo de cierre de COVID-19 y Gastroenterología.