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En el marco de la Semana del Parto Respetado 2026, el Hospital de Rancagua desarrolló un taller de impresiones de placenta dirigido a matronas y estudiantes de obstetricia. La iniciativa buscó promover una mirada más amplia sobre el nacimiento, integrando aspectos culturales, artísticos y de humanización en la atención de salud.
¿Qué objetivo tuvo el taller de impresiones de placenta?
La actividad fue organizada por el Comité de Parto Respetado del recinto asistencial y estuvo a cargo de la matrona clínica Alejandra Guevara. Según explicó la profesional, la instancia tuvo como propósito enseñar a estudiantes y colegas a valorar la placenta desde una perspectiva que trasciende su función biológica.
“El sentido de este taller es enseñarle a las nuevas generaciones y a los colegas a considerar a la placenta no sólo como un órgano o un desecho biológico, sino también darle la resignificancia que tiene dentro de la cultura latinoamericana, ancestral y actual”, indicó.
¿Cómo se realizaron las impresiones de placenta?
Durante la jornada, las participantes aprendieron técnicas para crear impresiones que permiten registrar de manera visual y artística cada placenta. Estas representaciones buscan transformarse en un recuerdo significativo del proceso de gestación y nacimiento.
Alejandra Guevara destacó que cada impresión es única, al igual que cada embarazo. “Cada placenta es única. Cada bebé tuvo una placenta distinta que lo acompañó y cuidó durante todo el embarazo. Esta impresión no es sólo algo artístico por lo lindo que queda, sino una imagen viva de todo lo que fue esa gestación”, señaló.
¿Por qué esta práctica se relaciona con el parto respetado?
La actividad también permitió generar espacios de reflexión sobre el acompañamiento durante el nacimiento y la importancia de fortalecer un enfoque respetuoso en la atención de las gestantes.
Desde el comité organizador destacaron que este tipo de iniciativas contribuye a poner en valor el significado social y comunitario del nacimiento, complementando el trabajo clínico que se realiza en los establecimientos de salud.
¿Qué impacto puede tener esta experiencia?
La matrona explicó que el taller entrega herramientas que pueden ser replicadas en otros centros asistenciales, permitiendo que más profesionales incorporen prácticas vinculadas a la humanización del parto.
“Este taller nos permite hacer una pausa en lo clínico y reconectar con el sentido del nacimiento como un proceso social y comunitario”, concluyó.