Servicio de Salud O'Higgins impulsa estrategia para reducir tiempos de espera en Hospital de Santa Cruz

Con el objetivo de mejorar la oportunidad de ingreso hospitalario y disminuir los riesgos asociados a esperas prolongadas en los servicios de urgencia, el Servicio de Salud O'Higgins (SSO), a través de su Subdirección de Gestión Asistencial (SDGA), realizó un proceso de acompañamiento técnico en eficiencia clínica en el Hospital de Santa Cruz, convirtiéndolo en el primero de los cuatro hospitales cabecera de la red en implementar esta estrategia.

¿En qué consiste la estrategia de eficiencia clínica hospitalaria?

El despliegue fue liderado por equipos técnicos del nivel central y está orientado a optimizar la gestión de pacientes desde la Unidad de Emergencia Hospitalaria (UEH) hacia la disponibilidad de camas. La referente del SSO, Liliana Guajardo, explicó que "este acompañamiento no es solo con la Unidad de Urgencia, sino con todo el hospital, porque la eficiencia clínica requiere un trabajo coordinado desde la urgencia hasta los servicios de mayor complejidad, como UPC y UTI".

La iniciativa responde a una indicación ministerial que fija como meta que más del 95% de los pacientes hospitalizados ingresen a una cama antes de las 12 horas, avanzando hacia el estándar óptimo de 6 horas. En esa línea, Guajardo sostuvo que "aunque hoy trabajamos con una meta de 12 horas, nuestro foco siempre será avanzar hacia ingresos antes de las 6 horas, porque eso sí reduce de manera significativa el riesgo de mortalidad en los pacientes".

¿Cómo se realizó el acompañamiento en Santa Cruz?

Durante la jornada se efectuó un análisis detallado de los casos en espera en urgencia, el uso del recurso cama y los criterios de hospitalización, buscando evitar estancias y hospitalizaciones innecesarias, además de reducir los tiempos de permanencia. “La idea es que los pacientes estén el menor tiempo posible en la urgencia y también dentro del establecimiento, siempre resguardando la seguridad y la calidad de la atención", precisó Guajardo.

Desde el recinto asistencial, el jefe de Gestión de Camas, doctor José Muñoz, afirmó que "fue un acompañamiento muy significativo, que nos permitió cuestionar cómo estábamos gestionando los flujos de pacientes, desde la indicación de hospitalización hasta la coordinación efectiva para el ingreso a cama, y entender que hay formas distintas y más eficientes de hacer las cosas, con un impacto directo en los pacientes".

¿Qué resultados preliminares se observaron?

El especialista destacó que, pese a un contexto de alta demanda en urgencia y hospitalización de adultos, el trabajo articulado permitió disminuir progresivamente los tiempos de espera, alcanzando incluso una mañana sin pacientes en urgencia esperando cama. "Esto mejora la oportunidad de atención, la calidad del proceso y, sobre todo, la sobrevida de las personas, porque está demostrado que los ingresos tardíos se asocian a muertes adicionales", subrayó.

Asimismo, Muñoz enfatizó que "Nosotros no trabajamos para un número, el indicador es el resultado de hacer bien las cosas en beneficio de los pacientes", destacando la relevancia del acompañamiento en terreno del nivel central para fortalecer la articulación en red, especialmente en salud mental, patologías cardiovasculares y derivaciones hacia la macrored.

¿Cómo continuará la implementación en O'Higgins?

La experiencia en el Hospital de Santa Cruz marca el inicio de un despliegue progresivo en la región. El Servicio de Salud O'Higgins proyecta continuar con esta estrategia en los hospitales de Rengo, San Fernando y Hospital de Rancagua, con el propósito de recuperar y sostener estándares de eficiencia clínica hospitalaria en toda la red asistencial, promoviendo una atención más oportuna, segura y centrada en las personas.

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