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Con lágrimas y oraciones, familiares, amigos y autoridades locales se congregaron este sábado 29 de junio para despedir a los fallecidos, en una ceremonia llena de emotividad y solidaridad, presidida por el párroco Pedro Pedraza.
El accidente que conmovió a la región
El trágico siniestro ocurrió hace dos semanas en la Ruta 5, a la altura de Requinóá, cuando el vehículo en el que viajaban siete personas volcó mientras se desplazaban desde Rancagua a Rengo tras una jornada deportiva. Solo dos ocupantes lograron sobrevivir.
Entre las víctimas se encontraban dos niños:
- Santiago Rodríguez Montes (10)
- Keisy Mora Castillo (8)
Ambos eran alumnos de la Escuela República de Alemania, cuyo director, Guillermo Arredondo, lideró una sentida despedida junto a sus compañeros.
Una despedida cargada de simbolismo
Durante la misa, las mochilas escolares de Santiago y Keisy flanquearon el altar como un conmovedor recordatorio de sus vidas truncadas. También se honró la memoria de los demás fallecidos:
- Michel Montes Mejías (31)
- Luminet Castillo Casque (31)
- Edgar Piña Mejías (46)
La ceremonia no solo fue un espacio de duelo, sino también de unión comunitaria, donde vecinos y autoridades expresaron su apoyo a las familias afectadas, en especial a la comunidad venezolana residente en la zona.
Solidaridad en medio del dolor
El accidente ha dejado una profunda huella en Rengo y localidades aledañas, recordando la fragilidad de la vida y la importancia de la seguridad vial. Mientras las familias enfrentan el difícil proceso de duelo, la comunidad ha respondido con gestos de apoyo emocional y material, demostrando que, incluso en la tragedia, nadie está solo.