Imagen: Archivaldo

Corte censura a Natalia Valdebenito y ordena abstenerse de hacer humor sobre la tragedia de El Teniente

La Corte de Apelaciones de La Serena ordenó a una de las humoristas más importantes de Chile, Natalia Valdebenito, abstenerse de realizar rutinas humorísticas públicas sobre la tragedia ocurrida en la mina El Teniente, tras acoger el jueves 28 de agosto una orden de no innovar presentada por la familia de uno de los mineros fallecidos.

El origen de la polémica

El conflicto se remonta a mediados de agosto, cuando se viralizó un video en el que Valdebenito, en medio de distintas controversias personales, afirmó que se alegraba de la tragedia de El Teniente, insinuando que aquello desviaría la atención pública desde ella hacia otra noticia.

A raíz de esos dichos, la pareja e hijos de uno de los fallecidos en el derrumbe del 31 de julio presentaron el lunes 25 un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de La Serena, acompañado de una solicitud de orden de no innovar.

En el escrito, la familia pidió que la comediante “no realice chistes, bromas, mofas o rutinas de humor en espectáculos públicos que utilicen como base la tragedia ocurrida” y que se eliminen de redes sociales los registros que contengan esas rutinas.

La resolución de la Corte

La segunda sala del tribunal de alzada acogió la solicitud de forma unánime, sin detallar los fundamentos de su decisión.

“Atendido el mérito de los antecedentes, se hace lugar a la orden de no innovar solicitada, sólo en cuanto se dispone que la recurrida deberá, mientras se tramita la presente acción, abstenerse de realizar mofas o rutinas de humor, en espectáculos públicos, que utilicen como base la tragedia ocurrida el día jueves 31 de julio de 2025 en la mina El Teniente, del mismo tenor a las que son materia del recurso, por cualquier vía”, señala la resolución firmada por las ministras Gloria Negroni, Jimena Pérez y el abogado integrante Gabriel Gallardo.

Debate por la libertad de expresión

La medida judicial generó críticas desde el ámbito académico y cultural. El abogado y profesor de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Los Andes advirtió que la decisión constituye un precedente preocupante: “Que un tribunal impida a una artista referirse a un tema específico lesiona su libertad de expresión y vulnera expresamente la prohibición de censura”, afirmó.

El recurso de protección sigue en tramitación en la Corte de Apelaciones de La Serena, que deberá resolver de fondo si se mantiene o no la restricción contra la humorista.

La censura en el humor: cuando la risa incomoda

El humor, en todas sus formas, ha sido históricamente un espacio de libertad y resistencia. Desde los juglares medievales hasta los comediantes contemporáneos de stand up, la risa ha servido como espejo social, herramienta de crítica y mecanismo de catarsis. Sin embargo, allí donde el humor incomoda, aparecen intentos de censura que buscan limitarlo o silenciarlo.

El humor como crítica social

Más allá de su función de entretener, el humor pone en evidencia realidades incómodas. Una caricatura puede desarmar un discurso político en segundos, mientras que un chiste en televisión o redes sociales puede viralizarse y cuestionar estructuras de poder. Precisamente por ese carácter subversivo, los humoristas suelen enfrentar presiones, demandas y hasta persecuciones.

Censura directa e indirecta

La censura al humor no siempre se presenta de manera explícita. Puede adoptar formas legales, como juicios por “ofensas”, órdenes judiciales o prohibiciones de presentaciones. También puede ser indirecta: la cancelación de contratos, la presión de auspiciadores o la autocensura que surge del miedo a represalias. En todos estos casos, se limita la capacidad del humor de cumplir su rol de cuestionar y provocar.

El humor y lo políticamente correcto

En los últimos años, el debate se ha trasladado también a lo social. Las redes han abierto espacios de escrutinio ciudadano que, en ocasiones, derivan en “cancelaciones” a comediantes por chistes considerados ofensivos. Esto plantea un dilema complejo: ¿cómo equilibrar el respeto a las sensibilidades con la libertad creativa? La frontera entre el humor legítimo y el discurso de odio es difusa, pero el riesgo de restringir la sátira crítica sigue siendo alto.

La importancia de defender la risa libre

En sociedades democráticas, el humor debe ser protegido como una forma esencial de libertad de expresión. No se trata de aplaudir todos los chistes, sino de reconocer que el derecho a la risa, incluso cuando incomoda, es también el derecho a pensar diferente. Allí donde se censura el humor, lo que se busca no es proteger a las personas, sino resguardar al poder de ser cuestionado.

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