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A pocos días del cambio de mando, el debate público suele centrarse en anuncios, nombramientos y primeras señales del nuevo gobierno. Para el académico del Magíster en Gobernanza, Innovación y Gestión Pública de la Universidad de Talca, Mario Herrera, ese momento inicial corresponde al periodo conocido como “luna de miel”, etapa en la que la ciudadanía observa con atención la rapidez con que el presidente logra asumir el control de la agenda.
¿Por qué los primeros 100 días son claves?
Según explicó el académico, al inicio del mandato la aprobación presidencial suele asemejarse al resultado electoral, lo que otorga un margen poco habitual para impulsar prioridades políticas. En ese contexto, el arranque del gobierno no es un periodo para evaluar el terreno, sino una etapa en la que se intenta instalar con rapidez la agenda y responder a las urgencias que enfrenta el país.
¿Cuánto puede durar el periodo de “luna de miel”?
Herrera planteó que este momento favorable no tiene una duración garantizada y depende en gran medida de la intensidad del conflicto político y social. Si las tensiones aparecen tempranamente en La Moneda, el respaldo inicial puede disminuir con rapidez. En cambio, cuando se consolida una percepción de gobierno de unidad, “el respaldo inicial tiende a durar más”.
¿Qué factores influyen en la gobernabilidad del nuevo gobierno?
El cientista político sostuvo que uno de los aspectos relevantes para anticipar la gobernabilidad es el proceso de instalación del equipo de gobierno. En ese sentido, advirtió que podrían existir ministros con menor experiencia en la administración del Estado o en procesos de ejecución, lo que podría aumentar los riesgos en la gestión. “Una cosa es hacer un análisis y otra cosa es pasar a la ejecución”, señaló.
¿Por qué las señales rápidas influyen en la percepción ciudadana?
El académico recordó que distintos gobiernos han enfrentado dificultades para cumplir completamente las expectativas generadas durante las campañas. A su juicio, cuando las medidas no se traducen en resultados concretos se produce un distanciamiento con la ciudadanía. En los primeros 100 días, agregó, “se premia lo efectista por sobre lo efectivo”, donde señales visibles en el día a día, como mayor presencia policial o medidas económicas perceptibles, pueden prolongar este periodo favorable, aunque no sustituyen un plan de largo plazo.