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La industria minera chilena, históricamente dominada por hombres, ha logrado un hito en equidad de género: la participación laboral femenina alcanzó un 21,8% en 2024, superando la meta del 20% proyectada para 2030. Según datos de la Alianza CCM-Eleva y Cochilco, este avance posiciona a Chile como líder en la región, por encima de Canadá (18,4%) y cerca de Australia (22%). El crecimiento es significativo si se considera que en 2011 solo el 7,1% de los trabajadores mineros eran mujeres.
Un crecimiento sostenido gracias a políticas inclusivas
Carolina García-Huidobro, gerente técnica de MG Certifica, atribuye este logro a un esfuerzo conjunto. “El avance ha sido lento, pero constante. Lo que ha permitido este cambio son las políticas inclusivas, la transformación cultural y el compromiso del Estado, las empresas y las organizaciones”, explicó. Destacó que la anticipación en el cumplimiento de la meta refleja que el sector avanza en la dirección correcta, aunque aún quedan desafíos por resolver.
Acoso laboral, sexual y brechas salariales
A pesar del progreso, las mujeres en minería enfrentan obstáculos significativos. García-Huidobro señaló que persisten brechas salariales, acoso laboral y sexual, y dificultades para conciliar la vida familiar y laboral. Un estudio de Women in Mining Chile reveló que el 98% de las mujeres entre 25 y 35 años en el sector ha sufrido algún tipo de acoso, lo que exige protocolos más efectivos y entornos seguros.
Además, persisten prejuicios culturales. “Históricamente se creía que las mujeres no podían trabajar en minas, que traían mala suerte o que no eran capaces de operar maquinaria pesada. Aunque estos mitos se han debilitado, muchas aún deben demostrar constantemente su competencia”, agregó la experta.
Estrategias para consolidar la equidad en minería
Para seguir avanzando, García-Huidobro destacó iniciativas como la Mesa Mujer y Minería, que ha impulsado infraestructura con enfoque de género, protocolos contra el acoso y programas de orientación vocacional. También resaltó el rol de las empresas en adoptar la Norma Chilena 3262 sobre igualdad de género y en promover capacitaciones exclusivas para mujeres, como las de la Alianza CCM-Eleva, que facilitan su acceso a roles operativos y de liderazgo.
“El siguiente paso es fortalecer la certificación de competencias y garantizar que las mujeres tengan las mismas oportunidades de crecimiento”, concluyó. Con estos esfuerzos, Chile consolida su camino hacia una minería más inclusiva y equitativa.