Índice del Contenido
En pleno periodo de vacaciones, miles de jóvenes en Chile enfrentan uno de los momentos más complejos del proceso de acceso a la educación superior. Para algunos, la incertidumbre aparece tras no haber quedado seleccionados en la carrera o institución que esperaban. Para otros, la inquietud surge incluso después de haber sido aceptados, cuando la decisión tomada no genera la convicción que se imaginaba.
¿Por qué surgen dudas incluso tras ser seleccionados?
Las dudas vocacionales no distinguen entre quienes lograron su objetivo y quiénes no. Cuando la decisión se vuelve concreta, emergen preguntas, temores y ansiedad. En ese escenario, la interrogante ya no es solo qué estudiar, sino si la elección conecta realmente con los intereses y necesidades actuales de cada persona.
“La duda vocacional no invalida la elección, pero sí invita a revisarla con más conciencia. Incluso cuando se logra el objetivo esperado, es normal que aparezcan preguntas, temores o inseguridades”, explica Carolina Rojas, directora académica de Cpech.
¿Cómo influyen las expectativas familiares y personales?
Uno de los factores que más incide en este proceso son las expectativas, tanto propias como del entorno familiar. Ideas asociadas al éxito, el miedo a decepcionar o la presión por no equivocarse pueden generar incomodidad. “Muchos jóvenes sienten que ya no pueden dudar porque ‘todo salió bien’. Sin embargo, cuando la decisión se sostiene más en la expectativa que en la convicción, la incomodidad aparece”, señala Carolina Rojas.
¿Qué rol cumple el acompañamiento familiar?
La especialista advierte que acompañar requiere equilibrio, ya que la intención de apoyar puede transformarse en presión. “Acompañar no es empujar hacia una respuesta rápida, sino abrir un espacio seguro para hablar de miedos, expectativas y deseos reales; escuchar sin juzgar es una de las formas más potentes de apoyo”, afirma.
¿Cómo avanzar con mayor claridad en la decisión?
Frente a la incertidumbre, se recomienda evitar decisiones impulsivas e informarse en profundidad sobre la carrera, su malla, proyecciones y estilo de vida asociado. Conversar con estudiantes o profesionales del área también puede aportar claridad. “Avanzar no siempre significa seguir adelante sin cuestionarse; a veces implica pausar, ajustar expectativas o redefinir el camino”, indica Rojas.
¿Por qué es clave cuidar la salud mental en este proceso?
La ansiedad y el temor a equivocarse pueden nublar el análisis. “No estamos frente a una decisión irreversible, ya que las trayectorias educativas hoy son diversas y flexibles”, enfatiza la directora académica de Cpech, destacando que decidir con calma permite construir un camino más sólido y sostenible en el tiempo.