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Con el verano en pleno desarrollo y un mayor tiempo libre para niños, niñas y adolescentes, el equipo multidisciplinario de la Unidad de Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital San Juan de Dios de San Fernando entregó una serie de recomendaciones orientadas a proteger la salud mental durante el periodo de vacaciones, considerando los desafíos y oportunidades que esta etapa presenta para las familias.
¿Quiénes conforman el equipo de especialistas?
El equipo está integrado por los psicólogos José Lara y Milton González; las terapeutas ocupacionales María Ignacia Hidalgo y Rachel Pérez; la psicopedagoga M. Alejandra Galarce; la fonoaudióloga Raisa Salas; y las trabajadoras sociales Daniela Correa y Paula Calderón. Todos coinciden en que el verano puede ser una instancia clave para el desarrollo emocional y creativo de niños y adolescentes.
¿Cómo aprovechar el tiempo libre en vacaciones?
Los profesionales plantean que el aburrimiento no debe ser visto como algo negativo. “Preferimos hablar de tiempo libre, un espacio donde los niños y adolescentes pueden descubrir intereses, fortalecer el juego simbólico y desarrollar nuevas habilidades. Eso sí, este proceso requiere del acompañamiento de un adulto que facilite un entorno seguro para explorar sus potencialidades”, explicaron.
¿Qué recomiendan frente al uso de pantallas?
Ante el uso intensivo de dispositivos tecnológicos, el equipo advirtió que la sobreexposición a pantallas puede afectar el desarrollo cerebral y favorecer conductas adictivas. Por ello, recomiendan establecer rutinas claras mediante el diálogo, que los adultos den el ejemplo en el uso responsable de la tecnología y ampliar las alternativas de ocio con talleres municipales, escuelas de verano y actividades al aire libre.
¿Por qué fomentar el juego y la autonomía?
Para reducir el aislamiento y estimular la creatividad, se sugiere retomar actividades familiares como juegos de mesa o taca-taca, además de integrar a niños y niñas en tareas del hogar. “Enseñar recetas simples, actividades de jardinería o el cuidado de mascotas fortalece la autonomía, la responsabilidad y la colaboración familiar”, señalaron.
¿Qué rol cumplen las rutinas y la presencia emocional?
El equipo enfatizó la importancia de mantener horarios relativamente estables de sueño y alimentación, iniciar una transición gradual hacia rutinas más estructuradas a fines de febrero y no interrumpir tratamientos farmacológicos ni terapéuticos. Finalmente, destacaron la relevancia de la presencia emocional en el hogar. “Estar disponibles afectivamente, validar las emociones de los hijos y compartir actividades significativas fortalece el vínculo y entrega seguridad emocional, permitiendo un equilibrio sano entre la tecnología y el contacto humano”, concluyeron.