Índice del Contenido [ocultar]
El Síndrome de Down, también conocido como Trisomía 21, es un trastorno genético que afecta a un número indeterminado de niños a nivel global, requiriendo un cuidado y acompañamiento efectivos que promuevan su bienestar en todas las etapas de la vida. En este contexto, el Hospital de Rancagua ha implementado un abordaje integral y humanizador para atender a las personas con esta condición, destacándose por su enfoque inclusivo y centrado en el paciente.
Un enfoque centrado en las personas
La Dra. Jutta Von Freeden, encargada del Policlínico de Seguimiento de Trisomía 21 del Hospital de Rancagua, explicó que el objetivo principal es atender a las personas más allá del diagnóstico. “Tenemos la convicción de atender a personas, más allá del síndrome diagnosticado. Es nuestra responsabilidad promover su calidad de vida, ya que son capaces de desenvolverse e integrarse”, señaló.
Desde 2007, el hospital ha trabajado en ampliar su oferta de prestaciones para pacientes con Síndrome de Down, en colaboración con el Centro de la Universidad Católica Síndrome de Down. Este esfuerzo ha permitido avanzar hacia una visión integradora que incluye a las familias y el entorno, ofreciendo un seguimiento adecuado a las necesidades de cada paciente.
Seguimiento integral desde el diagnóstico prenatal
El proceso comienza con la detección prenatal. Las gestantes con sospecha de Trisomía 21 son derivadas desde la Atención Primaria al Hospital de Rancagua, donde el equipo prenatal realiza ecografías para confirmar el diagnóstico. Una vez nacidos, los niños son derivados al Policlínico de Seguimiento, donde reciben atención especializada en diversas áreas médicas, como cardiología y endocrinología, debido a las condiciones asociadas que suelen presentar, como cardiopatías o hipertiroidismo.
“Nuestro acompañamiento busca guiar su desarrollo y resolver sus necesidades hasta la adultez, para que puedan integrarse plenamente en la sociedad, con una salud compatible con su trabajo, familia y rutina diaria”, explicó la Dra. Von Freeden.
Desafíos y proyecciones futuras
La especialista destacó la importancia de seguir avanzando en la inclusión de las personas con Síndrome de Down, especialmente en su vida adulta. “Quisiéramos crear más espacios para su vida adulta, en vista de la mejoría que observamos en su desarrollo. Si vemos esta condición con una mirada inclusiva, debemos ofrecer las prestaciones necesarias para que logren esa inclusión”, afirmó.