Gasto histórico en licencias médicas alcanzaría los $2,5 billones en 2021

Durante el último tiempo el deterioro de la salud de los trabajadores en Chile ha estado en el centro del debate. Postergación de consultas médicas para evitar contagios, agravamiento de los cuadros por diagnóstico tardío o falta de control al tratamiento y explosión de patologías mentales, son sólo algunas de las causas que explican que este 2021 se perfile como uno de los cuales ha registrado mayor número de licencias médicas, tanto en Isapres como en el sistema público Fonasa.

Así lo reflejó un reciente estudio de Politopedia, que concluyó que este año el gasto en este ítem alcanzará los $2,5 billones a nivel público y privado. En la misma línea, la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), informó que en agosto se emitieron 618.233 licencias médicas electrónicas (LME), cifra que es un 51% superior a la constatada el mismo mes de 2020. Así, el sistema acumula un total de 5,2 millones de operaciones de emisión de licencias en los primeros ocho meses del año.

Respecto a los problemas más frecuentes, el ítem "Trastornos mentales y del comportamiento" es el que lidera el ranking con el 27% del total de licencias en este período, muy de cerca siguen las "Enfermedades Osteomusculares" (18,1%) y "Enfermedades relacionadas a COVID-19" (14,2%). Sin embargo, más allá del cuadro en particular, la pregunta es ¿por qué la salud de los trabajadores se ha deteriorado a este nivel? Patricio Silva, Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Central (UCEN), asegura que “la medicina preventiva está prácticamente ausente en nuestro país. Los esfuerzos han sido insuficientes y no han contado con apoyo real a nivel público y privado. Un enfoque de este tipo en los lugares de trabajo sería altamente beneficioso. Por ello, tenemos una gran tarea en Chile, que debe partir por educar y lograr que las personas entiendan que prevenir es mejor que curar”.

En línea con lo anterior, David Batikoff, fundador de Vitaltec, empresa referente en soluciones tecnológicas para la salud, plantea que “muchos colaboradores dejan de acudir al médico por falta de tiempo, por temor a descuidar sus responsabilidades y evidentemente también por un tema de costos. Esto impone todo un desafío para las organizaciones que deben asumir un nuevo paradigma donde la salud debe llegar hasta el lugar de trabajo, tomando para ello las ventajas de la tecnología”.

Eso fue justamente lo que los motivó a instaurar en Chile el modelo internacional “Contagiemos Salud Empresas”, donde se lleva atención médica de calidad a los colaboradores, sin que estos deban interrumpir sus jornadas laborales, acudir a centros donde se exponen a mayores contagios o simplemente postergar la necesidad con el riesgo de agravar cualquier cuadro. “La plataforma se instala al interior de la compañía y, usando un aparato del tamaño de una pelota de tenis, conecta al trabajador con el médico, para que este realice más de 15 tipos de exámenes a distancia, obtenga parámetros clínicos en línea y emita un diagnóstico certero y en tiempo real”, puntualiza Batikoff, añadiendo que, según análisis de otros países donde el sistema se ha implementado, sobre el 50% de los colaboradores atendidos por problemas de salud no tuvieron que ser derivados a un centro y pudieron continuar con sus labores. Asimismo, se logró disminuir en un 65% los días de licencias médicas y en un 45% la siniestralidad de los enfermos crónicos.

Así, lo fundamental es entender que las nuevas tecnologías abren puertas para buscar mejores y más eficientes soluciones. “La telemedicina es un aporte que permitirá que aquellos que no pueden desplazarse o están lejos de los lugares de control no posterguen la consulta. Esto aplica también para los temas de salud mental, que explican en gran parte el alza actual de licencias”, reforzó el académico de la UCEN.


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